La estenosis aórtica es una enfermedad de la válvula aórtica en la que esta se estrecha y no puede abrirse correctamente. Como consecuencia, el corazón necesita realizar un mayor esfuerzo para impulsar la sangre hacia el resto del organismo.

Puede evolucionar lentamente durante años y no producir síntomas en sus fases iniciales. Sin embargo, cuando la estenosis aórtica se vuelve grave puede provocar falta de aire, dolor en el pecho, cansancio, mareos o incluso pérdidas de conocimiento.

En los últimos años, los tratamientos para la estenosis aórtica han evolucionado considerablemente. Además de la cirugía convencional de sustitución de la válvula, actualmente existe la posibilidad de realizar un implante de válvula aórtica mediante catéter, conocido como TAVI, en pacientes seleccionados.

¿Qué es la estenosis aórtica?

La válvula aórtica se encuentra entre el ventrículo izquierdo del corazón y la aorta, la principal arteria encargada de distribuir la sangre oxigenada por todo el organismo.

En condiciones normales, esta válvula se abre ampliamente cada vez que el corazón se contrae y permite que la sangre salga sin dificultad.

Cuando existe una estenosis de la válvula aórtica, la apertura se reduce.

Esto obliga al ventrículo izquierdo a trabajar con mayor intensidad para conseguir que la sangre atraviese la válvula estrechada.

Con el tiempo, este esfuerzo adicional puede afectar al funcionamiento del corazón.

¿Por qué se produce la estenosis aórtica?

Existen diferentes causas.

Una de las más frecuentes, especialmente en personas mayores, es la calcificación progresiva de la válvula aórtica.

Con el paso de los años pueden acumularse depósitos de calcio sobre las estructuras que forman la válvula, haciendo que se vuelvan más rígidas y dificultando su apertura.

También puede aparecer asociada a una válvula aórtica bicúspide, una alteración congénita en la que la válvula presenta dos valvas en lugar de las tres habituales.

Otras causas son menos frecuentes y deben valorarse individualmente.

¿Cuáles son los síntomas de una estenosis aórtica?

La estenosis aórtica puede permanecer durante bastante tiempo sin provocar síntomas.

Cuando la enfermedad progresa, algunos de los síntomas más característicos son:

  • falta de aire, especialmente al realizar esfuerzos;
  • cansancio o disminución de la capacidad para realizar actividades habituales;
  • dolor u opresión en el pecho;
  • mareos;
  • sensación de desvanecimiento;
  • pérdida de conocimiento o síncope;
  • palpitaciones;
  • hinchazón de tobillos o piernas en fases avanzadas.

En algunas personas estos síntomas aparecen de manera progresiva y pueden confundirse con una pérdida de capacidad física asociada simplemente a la edad.

Por eso, ante una disminución importante de la tolerancia al ejercicio, falta de aire o episodios de mareo es conveniente realizar una valoración cardiovascular.

¿Es grave la estenosis aórtica?

La gravedad depende principalmente del grado de estrechamiento de la válvula, de su repercusión sobre el corazón y de la presencia o ausencia de síntomas.

Una estenosis leve puede requerir únicamente seguimiento periódico.

Cuando la estenosis es severa, especialmente si aparecen síntomas o existen signos de repercusión sobre el corazón, puede ser necesario plantear la sustitución de la válvula.

La aparición de síntomas como falta de aire, dolor torácico o síncope en una estenosis aórtica grave debe ser valorada por un especialista.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico comienza habitualmente mediante la historia clínica, la exploración y la auscultación cardíaca.

Una estenosis aórtica puede producir un soplo cardíaco característico, lo que puede hacer sospechar la existencia de una enfermedad valvular.

La prueba fundamental para confirmar el diagnóstico es el ecocardiograma.

Esta exploración permite analizar:

  • el aspecto de la válvula;
  • su grado de apertura;
  • la velocidad con la que pasa la sangre a través de ella;
  • las diferencias de presión generadas por el estrechamiento;
  • y el funcionamiento del ventrículo izquierdo.

Dependiendo del caso pueden ser necesarias otras pruebas como electrocardiograma, TAC, cateterismo cardíaco o estudios complementarios.

¿Cómo se trata la estenosis aórtica?

El tratamiento depende de la gravedad y de las características de cada paciente.

Cuando la estenosis es leve o moderada y no existe una indicación de intervención, se realizan controles periódicos para comprobar su evolución.

Sin embargo, cuando existe una estenosis aórtica severa con indicación de tratamiento, la solución consiste en sustituir la válvula enferma.

Actualmente existen principalmente dos opciones:

  • la sustitución quirúrgica de la válvula aórtica;
  • el implante de una válvula aórtica mediante catéter o TAVI.

La decisión entre ambas alternativas debe tomarse de manera individualizada.

¿Qué es la técnica TAVI?

TAVI son las siglas en inglés de Transcatheter Aortic Valve Implantation, es decir, implante transcatéter de válvula aórtica.

Se trata de una técnica que permite implantar una nueva válvula cardíaca utilizando un catéter, sin necesidad de realizar la sustitución valvular mediante una cirugía abierta convencional en los casos en los que esté indicada.

Habitualmente se accede al sistema vascular a través de una arteria, frecuentemente la arteria femoral situada en la región inguinal.

A través de este acceso se avanza el dispositivo hasta alcanzar la válvula aórtica.

Una vez correctamente posicionada, se implanta la nueva válvula dentro de la válvula enferma.

La nueva prótesis permite mejorar la apertura valvular y facilitar el flujo de sangre desde el corazón hacia la aorta.

¿Quién puede ser candidato a una TAVI?

La indicación de TAVI ha evolucionado mucho durante los últimos años.

Inicialmente se utilizaba principalmente en pacientes que no podían someterse a cirugía cardíaca o cuyo riesgo quirúrgico era muy elevado.

Actualmente sus indicaciones son más amplias.

Las guías europeas más recientes consideran la edad, la anatomía de la válvula, la esperanza de vida, las enfermedades asociadas, el riesgo quirúrgico y otros factores para decidir entre TAVI y cirugía.

Por tanto, no existe una única edad o característica que determine automáticamente qué tratamiento debe recibir un paciente.

Cada caso debe valorarse por un equipo especializado.

TAVI o cirugía: ¿cómo se decide?

La elección entre sustitución valvular mediante cirugía convencional y TAVI requiere estudiar numerosos factores.

Entre ellos se encuentran:

  • edad del paciente;
  • estado general;
  • existencia de otras enfermedades;
  • riesgo quirúrgico;
  • anatomía de la válvula aórtica;
  • estado de las arterias utilizadas para acceder al corazón;
  • necesidad de realizar simultáneamente otras intervenciones cardíacas;
  • durabilidad esperada de la prótesis;
  • y preferencias del paciente una vez informado.

Las guías actuales insisten en la importancia de que estas decisiones sean evaluadas por un Heart Team o equipo multidisciplinar especializado en enfermedades valvulares.

¿Qué ventajas puede ofrecer la TAVI?

La principal característica de la TAVI es que permite sustituir la válvula aórtica mediante un procedimiento menos invasivo que la cirugía cardíaca abierta convencional.

En pacientes adecuadamente seleccionados puede permitir:

  • evitar una esternotomía;
  • una recuperación inicial más rápida;
  • una menor estancia hospitalaria en determinados casos;
  • y una reincorporación progresiva a las actividades habituales.

Sin embargo, la TAVI también puede presentar complicaciones y no es necesariamente la mejor alternativa para todos los pacientes.

Por eso debe existir una valoración especializada previa.

¿Qué pruebas se realizan antes de una TAVI?

Antes de realizar el procedimiento es necesario estudiar cuidadosamente tanto la válvula aórtica como las arterias y el estado general del paciente.

Dependiendo del caso se pueden realizar:

  • ecocardiograma;
  • electrocardiograma;
  • análisis de sangre;
  • TAC cardíaco y vascular;
  • estudio de las arterias coronarias;
  • valoración de la función renal;
  • y otras pruebas consideradas necesarias.

El TAC permite medir con precisión determinadas estructuras cardíacas y estudiar las arterias por las que puede introducirse el dispositivo.

Toda esta información ayuda a seleccionar el tamaño y el tipo de prótesis y a planificar el procedimiento.

¿Cómo es la recuperación después de una TAVI?

La recuperación depende de las características del paciente y de cómo se haya desarrollado el procedimiento.

Al tratarse de una técnica menos invasiva que una cirugía cardíaca convencional, muchos pacientes pueden comenzar a movilizarse relativamente pronto.

Durante el ingreso se controla el funcionamiento de la nueva válvula y se vigilan posibles complicaciones.

Después del alta es necesario continuar con los controles médicos recomendados.

El especialista indicará también la medicación que debe mantenerse y cuándo puede recuperarse progresivamente la actividad habitual.

¿Qué riesgos tiene una TAVI?

Aunque la técnica TAVI se ha convertido en un procedimiento habitual para el tratamiento de la estenosis aórtica grave en pacientes seleccionados, no está exenta de riesgos.

Entre las posibles complicaciones se encuentran problemas vasculares en el lugar de acceso, sangrado, alteraciones del ritmo cardíaco, necesidad de implantar un marcapasos, accidente cerebrovascular, problemas renales u otras complicaciones relacionadas con el procedimiento.

El riesgo individual depende de muchos factores.

Por ello, antes de decidir el tratamiento deben explicarse tanto los posibles beneficios como los riesgos y las alternativas existentes.

La importancia del diagnóstico y seguimiento precoz

Una persona puede presentar una estenosis aórtica durante años sin saberlo.

Cuando se detecta antes de que existan síntomas importantes, el seguimiento periódico permite controlar su evolución y determinar el momento adecuado para intervenir si fuera necesario.

Esto es especialmente importante en personas mayores o en pacientes en los que durante una exploración médica se detecta un soplo cardíaco.

Una valoración especializada permite conocer el estado real de la válvula y establecer un plan de seguimiento adaptado a cada caso.

Tratamiento TAVI para estenosis aórtica en Málaga

En el Centro Cardiovascular Dr. Aranda contamos con experiencia en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades cardíacas y vasculares, incluyendo la valoración de pacientes con estenosis aórtica y tratamiento mediante técnica TAVI.

Nuestro equipo estudia cada caso individualmente para determinar la gravedad de la enfermedad, las opciones terapéuticas disponibles y el procedimiento más adecuado para cada paciente.

Si te han diagnosticado una estenosis aórtica, presentas síntomas compatibles o deseas una segunda opinión sobre la posibilidad de realizar una TAVI, puedes solicitar una valoración especializada.

Conoce más sobre nuestro tratamiento de la estenosis aórtica mediante técnica TAVI en Málaga.