El cirujano, jefe durante 25 años del servicio del Hospital Carlos Haya, desarrolló en 1972 una técnica para reparar la válvula tricúspide que continúa utilizándose en todo el mundo.
La Sociedad Europea de Cirugía Cardiovascular y Torácica (EACTS) ha concedido al doctor Norberto González de Vega su premio a toda una trayectoria profesional, el Lifetime Achievement Award. El reconocimiento se entregó durante el congreso de la entidad en Barcelona, que reunió a más de 2.000 cirujanos de distintos países.
González de Vega es una figura destacada de la cirugía cardiovascular y el creador de la conocida como anuloplastia de De Vega. Esta técnica permite reparar la válvula tricúspide mediante una intervención sencilla y duradera, y sigue formando parte de la formación de nuevas generaciones de cirujanos.
La desarrolló en 1972, durante su etapa en la Fundación Jiménez Díaz de Madrid. Desde entonces, cientos de publicaciones científicas y libros especializados la han incorporado como referencia.
Nacido en Granada en 1937, se trasladó a Madrid con 19 años para formarse en la Fundación Jiménez Díaz. Entre sus experiencias internacionales figura una visita al Hospital Groote Schuur, en Sudáfrica, tras el primer trasplante de corazón realizado por Christiaan Barnard en 1967.
Más tarde, González de Vega impulsó la cirugía cardiovascular en el Hospital Carlos Haya —hoy Hospital Universitario Regional de Málaga— y puso en marcha el servicio que dirigió durante 25 años. Desde allí contribuyó a dar proyección nacional al centro malagueño.
Una técnica que sigue vigente
La anuloplastia de De Vega se utiliza para tratar la insuficiencia tricúspide, especialmente en casos funcionales no severos. Consiste en reducir el anillo de la válvula mediante una doble sutura, con parches de teflón en los extremos, hasta corregir el retroceso de la sangre.
Por su sencillez, rapidez, seguridad y coste reducido, la técnica ha tenido una amplia difusión. En octubre de 2023, cirujanos cardiovasculares andaluces homenajearon a su creador y destacaron también su uso en lesiones traumáticas, trasplantes de corazón y pacientes infantiles.
La válvula tricúspide regula el paso de la sangre desde la aurícula derecha al ventrículo derecho. Sus tres valvas se abren para dejarla pasar y se cierran cuando el ventrículo se contrae, evitando que la sangre vuelva hacia la aurícula. Después, continúa su recorrido hasta los pulmones para oxigenarse.
«Es como si el premio se lo hubieran dado a todos»
En declaraciones a SUR, González de Vega recibió el galardón como un reconocimiento al conjunto de la profesión en España. «Este premio me lo han dado a mí, pero es como si se lo hubieran dado a todos los cirujanos cardiovasculares de España», afirmó, y defendió que el nivel profesional de sus colegas está a la altura del de los países más desarrollados.
El cirujano también cuestionó que se hable de una falta de médicos. A su juicio, el problema es que muchos profesionales no reciben un trato adecuado y terminan marchándose. «Los médicos, cuando tienen una vocación que no se la estropean los políticos y se sienten bien tratados, pueden rendir muchísimo más», señaló.
González de Vega recordó que, al llegar a Carlos Haya, allí todavía no se practicaba cirugía cardiovascular. «Yo venía a iniciar la cirugía cardiovascular», explicó. También evocó el contraste entre el edificio original, construido cuando Málaga tenía unos 120.000 habitantes, y la actividad actual del hospital, donde se realizan intervenciones complejas y trasplantes.
Durante años reclamó públicamente la construcción de un nuevo centro hospitalario frente al Materno Infantil. «Los médicos han sido maltratados tanto en el franquismo como en la democracia», resumió.

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